Hoy he intentado volver a las buenas costumbres, pero se me ha hecho especialmente difícil porque no tengo nada de apetito. Me levanté a las seis de la mañana como de costumbre y me senté a trabajar. Sobre las nueve y media, cuando se levantaron los enanos desayuné una manzana y medio litro de agua, eso está muy bien y fuimos todos a la playa a hacer gimnasia, los niños también, les he impuesto que hagan ejercicio conmigo por la mañana. Al regresar, sobre las once ya tenía un poco más de apetito, que sacie con una locha de pavo rellena de queso de burgos 0%. Como debía seguir trabajando me enfrasque en mis quehaceres diarios de escritora y redacté las noticias que tenía para el día de hoy, sobre las dos de la tarde hice la comida de los niños y no tenía nada de apetito, así que pasé de comer. A eso de las cuatro, una hora antes de marchar al polideportivo comencé a tener algo de hambre y me tome un tazón de cereales integrales con leche desnatada. Luego y creo que por aburrimiento me bebí un café en la cafetería del polideportivo. Esta tarde tocaba hacer la compra, por cierto odio a los turistas que invaden mi ciudad en agosto, la compra no me la traen hasta el miércoles, y llamó mi cuñada Amaya para quedar. Así que toco hacer un poco de relaciones sociales e ir a tomar algo, caí en la tentación y me bebí un San Francisco, bebida multizumos sin alcohol. No está bien pero pasa. De verdad que sigo sin apetito, así que me imagino que me beberé medio litro de agua y me iré a la cama. Propositos para mañana:
*Pesarme
*Comer según las enseñanzas de Montignac.
Cosas buenas de hoy:
*He retomado el diario de la dieta
* Me he tomado el tiempo necesario para ir a hacer mis ejercicios matutinos.
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