Buenas a todos, se que es imperdonable que lleve una semana de no escribir el blog, pero hay ocupaciones que están más allá de las razones. En mi defensa alegaré que ocuparse de 3 niños no es nada fácil, sobretodo cuando las actividades de los pequeños o no tanto requieren de nuestra atención. Os contaré que aún estoy pendiente de pesarme esta semana, pero no por miedo, me pesaré, pero la medida no nos podrá aportar toda la luz necesaria sobre mi evolución, ya que por motivos de distancia lo haré en una báscula distinta a la de la primera vez y deberé tomar una nueva referencia de peso. Esta semana que pasó no he podido asistir a mis clases de gimnasia diarias todos los días, pero los días que no he asistido me he pegado unas caminatas de tres kilómetros que pueden compensar,, no del todo pero algo. Por otra parte he estado más inapetente que de costumbre, y he almorzado cada día poca cantidad y cenado aún menos, es algo que debo revertir esta semana. No es bueno no comer, pero hoy domingo no he seguido mi dieta por primera vez en once días. Esto no quiere decir que me haya puesto como el kiko, ni mucho menos, he comido discretamente, pero sin seguir las enseñanzas de Montignac. Lo confienso: todos iban a comer Kebab y moría por uno, así que me di el gustazo.
Los niños comenzaron sus clases de fútbol, así que ahora estoy liada todas las tardes, un asquito, debería aprovechar las horas que paso en las pistas deportivas para hacer algo de ejercicio. Por cierto el viernes estuve jugando un rato al fútbol con los pequeños, me divertí de lo lindo.
Consignas para esta semana: continuar con el blog diario; y seguir la dieta al pie de la letra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario